Ministerio de Cultura

Instituto de Patrimonio Histórico Español - Jornadas Europeas de Patrimonio 2002

Patrimonio Recuperado

Comunidad Autónoma de Madrid

Madrid

Iglesia parroquial de Santiago Apóstol. Villa del Prado 

Iglesia parroquial de Santiago Apóstol. Villa del Prado 

Se inicia en el siglo XV y su construcción se prolonga en el siglo XVI. Su única nave de cinco tramos y bóveda de crucería se remata con una cabecera poligonal; a los pies se levanta el coro y en el lado de la epístola. A los pies, en el lado del Evangelio, se levanta una torre cuadrada de gran volumen construida en la segunda mitad del siglo XVI por Martín Ochoa y Pedro de Tolosa.
La iglesia ha sido objeto de diversos trabajos de restauración desde 1994. Entre otras intervenciones, se han realizado una serie de catas en el interior de la iglesia y se comprobó que los muros estaban revestidos originalmente de extensas e importantes pinturas murales, datadas entre los siglos XV y XVIII. Las pinturas murales, que abarcan la totalidad de los paramentos interiores, corresponden a épocas históricas distintas e incluso sobre una misma zona se superponen pinturas de varios siglos. El trabajo de restauración ha consistido no sólo en consolidar y restaurar todo este conjunto pictórico, sino también en valorar cual de las distintas capas pudiera ser más significativa en relación con las contiguas y con la totalidad de los espacios arquitectónicos en las que se sitúan: cabecera, nave, capillas y coro. En la cubierta del ábside se ha optado por dejar a la vista los impresionantes dragones que decoran los nervios, del siglo XV, mientras que en la bóveda se conservan los motivos con figuras de ángeles, santos y vírgenes, del siglo XVII. En la nave ha quedado a la vista la decoración de sillares, y se han dejado a la vista las pinturas de motivos florales del siglo XVIII en los laterales de las capillas. Las yeserías isabelinas del coro y sotocoro se han restaurado en su totalidad. En el baptisterio se han conservado distintas muestras, en diferentes capas, de los siglos XV al XVIII.



Casa Hippolytus. Alcalá de Henares

Casa Hippolytus. Alcalá de Henares 

Los restos de la antigua ciudad romana de Complutum constituyen uno de los conjuntos más relevantes de la Comunidad de Madrid. Entre todas la ruinas, uno de los elementos más significativos es el formado por las dependencias de la llamada "Casa Hippolytus", un centro de enseñanza y acogida para jóvenes del que se conservan algunas estructuras murarias y un mosaico de grandes proporciones y espectaculares dibujos.
Para preservar este conjunto se ha proyectado su cubrición con una estructura ligera que permite la visita y contemplación de los restos arqueológicos sin que sean dañados ni alterados. Esta gran cubierta, que recoge toda la extensión de la casa Hippolytus, está acompañada de un edificio anejo destinado a la acogida, la información especializada y las visitas guiadas.
El edificio se compone de una gran cubierta sustentada por cerchas metálicas con un despiece de elementos verticales, que recuerdan los puntales de referencia de las excavaciones arqueológicas. Estas cerchas se apoyan en unos muros de ladrillo perimetrales, formados por una parte baja de ladrillo y una superior de un entramado metálico que constituye un elemento que separa y protege a la vez que permite la iluminación del interior. Esta iluminación se concentra puntualmente en la zona en la que se encuentra el mosaico a través de un gran lucernario. Unas pasarelas de madera, a media altura, recorren el interior para posibilitar la visita detallada de cada zona.


Monasterio de Santa María de El Paular. Rascafría, Madrid

Monasterio de Santa María de El Paular. Rascafría, Madrid

El monasterio de Santa María de El Paular está situado en el valle de Lozoya, en el término municipal de Rascafría. Fue fundado en 1390 por iniciativa de Enrique II de Trastamara y construido durante el reinado de su hijo Juan I. Las obras comenzaron bajo la dirección del arquitecto Rodrigo Alonso, a partir de este momento y a lo largo de su historia el Conjunto experimenta una constante evolución de mano de arquitectos tan significativos como Juan Guas, Rodrigo Gil de Hontañón, Francisco Hurtado, Vicente Acero, entre otros. El monasterio, por tanto, está formado por un extenso número de edificaciones, realizadas a lo largo de cientos de años a través de añadidos, superposiciones y reformas. Las transformaciones más importantes se realizaron en época de los Reyes Católicos por el arquitecto Juan Guas que construyó, entre otros, el claustro principal y el atrio de la iglesia. En el siglo XVIII el arquitecto andaluz Francisco Hurtado Izquierdo de Mendoza realiza importantes intervenciones en la capilla sacramental, con un magnífico transparente. El Conjunto presenta una gran complejidad artística y técnica, ya que reúne diferentes estilos arquitectónicos y sistemas constructivos.

Tras la desamortización de Mendizábal el monasterio estuvo en manos de particulares hasta que, teniendo en cuenta la singularidad de sus valores históricos y artísticos, fue recuperado por el Estado en 1874, y declarado Monumento Nacional en 1876.

Desde hace algunos años, mediante un acuerdo entre el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la Comunidad de Madrid, se está trabajando en la restauración global del monasterio, siguiendo las pautas establecidas en el Plan Director redactado al afecto por el arquitecto Eduardo Barceló.

Entre las intervenciones más significativas, encaminadas a la recuperación de elementos deteriorados o en desuso y a la restauración y puesta en valor del conjunto monacal, se encuentran:

Real Basílica de San Francisco El Grande

Real Basílica de San Francisco El Grande

La actual Basílica está levantada en el terreno y la huerta donde se encontraba la iglesia de Jesús y María, regentada por la Orden franciscana y cuya fundación se llega a atribuir al propio San Francisco de Asís en su viaje por España. El proyecto inicial, de Ventura Rodríguez, fue rechazado y la Orden encargó un nuevo diseño a fray Antonio Cabezas, que propone un templo de planta central con una gran cúpula y seis capillas. Los problemas constructivos planteados por las dimensiones de la bóveda paralizaron las obras. Sabatini finaliza la construcción de la Basílica y Monasterio en 1784.

Tras la invasión francesa la Real Basílica se transforma en Salón de Cortes y con la Desamortización se propone su conversión en Panteón de Hombres Ilustres. La Iglesia permanece cerrada hasta 1889, tras la restauración y decoración impulsada por Cánovas del Castillo. En 1980 se declara Monumento Nacional.

Desde su construcción la Basílica ha padecido problemas de humedades de distinta procedencia. Las transformaciones y sucesivos abandonos sufridos a lo largo de su historia, produjeron su efecto negativo en las cubiertas y por tanto en el interior, deteriorando notablemente las pinturas.

La realización de un estudio completo de la procedencia de las humedades de cubierta, ha documentado una serie de defectos de construcción y colocación del plomo, que las sucesivas sustituciones no han resuelto. La apreciable cantidad de arsénico y plata en su composición ha hecho perder la elasticidad al plomo, que con el paso del tiempo se agrieta y permite las filtraciones. Por otro lado la mala colocación de las planchas ha ocasionado el desplazamiento y el desprendimiento de la mismas. El exceso de yeso en los morteros y un ladrillo mal cocido han sido el vehículo idóneo para conducir la humedad, procedente de las filtraciones de la cúpula, hasta las pinturas.

El principal problema que planteaba la restauración consistía en buscar la forma de impermeabilizar las cúpulas sin concederle al plomo esta función, pues el sistema de sujeción, los bruscos cambios de temperaturas extremas característicos de Madrid y el engatillado empleado habían fracasado. Además era necesario sujetar las planchas de plomo con unos ganchos que no tuvieran reacciones químicas con el yeso y la humedad, y colocar, en todo el borde de remate sobre las cornisas, una pieza que proporcionara una rigidez para evitar que el viento las levantara.

Dada la forma casi semiesférica de la cúpula la dificultad radicaba en encontrar el material que podía adaptarse a ella. Así, una vez desmontado, enrollado y numerado el plomo, se limpió de restos y cascotes y se proyectó espuma de poliuretano, y sobre ella un hormigón con una ligera armadura que proporcionaba el perfil definitivo y finalmente la palma de yeso para colocar el plomo que queda como terminación definitiva de la cúpula sin necesidad de cumplir la función de impermeabilizar.

Además de la cúpula se han restaurado las cubiertas laterales, cupulines, coro, presbiterio, cornisas, molduras, arranque de muros, torres y parte de la piedra granitica.

La decoración pictórica de la cúpula está ejecutada al óleo sobre yeso. Su estado de conservación se ha visto afectado por el deterioro de la fábrica de ladrillo y sobre todo por la humedad, que han provocado desprendimientos. disgregación, pérdida de adherencia de la capa pictórica, etc. Se ha procedido a la limpieza, fijación y consolidación de los distintos estratos pictóricos y la reintegración de las lagunas existentes.

PLAZA DE TOROS DE ARANJUEZ

PLAZA DE TOROS DE ARANJUEZ

La actual plaza de Toros de Aranjuez es el resultado de una serie de reformas realizadas obre una que se levantó en tiempos de Carlos IV. Su condición de Real Sitio ha ligado la historia de la plaza a las decisiones de la Corona.

En el año de su construcción -1760- la población se estaba asentando en los lotes de terreno preparados al efecto con un verdadero frenesí. Eran los años de auténtica formación del Real sitio, donde la actividad, la provisionalidad y la esperanza de la fundación de una nueva vida se entremezclaban.

En ese ambiente se construye la plaza por la compañía de D. Bernardo Iznar Valenciano con un aire ciertamente ferial y no demasiado sólida ni de buenas condiciones. Al poco de ordenar su cierre por Carlos III (no eran muy de su agrado estas diversiones), la plaza se arruinó por falta de cuidados y reparaciones anuales, hasta el punto de hacerse necesaria su demolición.

En el año de 1796, el Gobernador D. José de Rojas, por Real Orden de Carlos IV, encargó el proyecto al arquitecto D. José de Rivas, quien ejecutó su construcción en un tiempo que incluso hoy parece inverosímil (un año y medio), sobre todo si se considera su solidez y demás características constructivas.

Para su trazado, tomó como patrón, la experiencia de la plaza de toros de la Puerta de Alcalá de Madrid, referencia que alude a una plaza mayor urbana, y que se difundió rápidamente por toda la geografía española.

Un muro poligonal de aparejo de ladrillo y gran porte delimita y soporta los empujes laterales de la crujías de estructura de madera que conforman los dos pisos de airosos balcones (98) y sus accesos, y los transmitidos por las bóvedas de ladrillo y argamasa sobre las que descansan las gradas de piedra de Colmenar. Entre la secuencia de balcones se destaca el palco real con un frontis de 57,70 m. Su capacidad, (8.800 personas), difícilmente alcanzable hoy en día, superaba con creces la propia población del Real Sitio.

Para culminar su rápida construcción tuvo que destajarse la fábrica a gran número de cuadrillas y contar con el aporte de todos los tejares de los alrededores, lo que explica las diferencias de aparejo y las distintas clases de ladrillo que aparecen en la misma.

Tuvo una existencia brillante, realzada por la presencia de los reyes, celebrándose numerosos festejos que acogían a muchos forasteros, que con su presencia, llegaban a triplicar la población del Real Sitio durante las "Jornadas Reales".

Un incendio provocado en 1.819 destruyó todo el maderamen de la misma, así como todos los decorados del Teatro, que estaban guardados en sus galerías, quedando en pie, las bóvedas sobre las que descansan las gradas y el muro de ladrillo exterior.

Veinte años después se restauró la plaza por orden de Fernando VII a costa de su "bolsillo secreto", por el contratista y aparejador de Villaseca, D. José Díaz Alonso, con un coste de setecientos cincuenta mil reales.
Se repuso toda la arcada del balconaje, gradas, barreras y tendidos, adornándose el palco real. Otras reformas importantes se efectuaron en 1.851, financiadas por el Marqués de Salamanca y más tarde en 1881.

DESCRIPCIÓN DE LAS OBRAS REALIZADAS EN LOS ÚLTIMOS 17 AÑOS.

- Obras realizadas por el Patrimonio Nacional (1.983)
Antes de que la plaza fuera cedida al Ayuntamiento, el Patrimonio Nacional realizó algunas reformas en ella que mejoraron algo su situación y aspecto externo, pero que a causa de su limitado presupuesto, tuvieron un carácter necesariamente superficial, sin entrar a resolver los problemas de fondo.
Dichas obras consistieron fundamentalmente en:
- Repaso y arrojo de alero de cubierta, canalones, boquillas y gárgolas.

Fechas de las Visitas

Casa Hippolytus de Alcalá de Henares
Visitas guiadas: día 28 a las 12 y a las 18 horas, día 29 a las 12

Iglesia parroquial de Santiago Apóstol de Villa del Prado
Visitas guiadas: día 28 a las 12 y a las 18 horas, día 29 a las 12

Plaza de toros de Aranjuez
Vistas guiadas: día 28 a las 12 y a las 18 horas, día 29 a las 12

San Francisco El Grande
Visitas guiadas: día 28 de 11,30 a 13,30 y a las 17 horas, día 29 11,30

Monasterio de Santa María de El Paular
Visitas guiadas: día 28 a las 12,30 y a las 17,30, día 29 a las 12,30


Contacto:


Javier Aguilera. Dirección General de Patrimonio Histórico.
Tel.: 91 420 84 68


http://www.madrid.org/