Del 14 de febrero al 4 de marzo de 2012

Ópera seria en dos actos, en lengua italiana.
“La aristocracia checa encargó a Mozart una ópera sobre un texto de Metastasio para la coronación de Leopoldo II como sucesor de su hermano, el monarca ilustrado José II. La situación era complicada ya que el poder de los Habsburgo había aniquilado el siglo anterior a esta misma aristocracia: muchos de ellos perdieron sus posesiones y la vida cultural de sus cortes. Los músicos que en ellas residían se marcharon contratados por la corte de Mannheim, donde se creó la base de la primera gran escuela clásica de Viena.
Allí fue también donde Mozart aprendió a desarrollar su música sinfónica. Y así, entre los viajes a Italia y su estancia en Mannheim dotó a su música de la riqueza de las dos mayores escuelas musicales del momento y consiguió la síntesis entre el bel canto italiano y la escuela alemana. Es lógico pues que sus óperas (Le nozze di Figaro, Don Giovanni) cosecharan sus mayores éxitos en Praga, y no resulta casual tampoco que escribiera su última ópera para la misma ciudad en la que tuvo lugar el estreno de Don Giovanni.
La clemenza di Tito subió a su escenario en 1791. En la misma época en la que Luis XVI y su esposa, María Antonieta, la hermana del emperador coronado, eran encarcelados en París y en la que muchos aristócratas eran ejecutados por los jacobinos cuando estos descubrieron que el rey francés intentaba huir. En estas circunstancias, Mozart creó una ópera en la que un emperador perdonaba a su amigo íntimo, Sextus, y a su prometida, Vitellia, que habían intentado asesinarle. Una ópera además en la que se concluye que las mayores virtudes de un gobernante son la generosidad y la clemencia. No resulta sorprendente pues que la emperatriz austriaca, María Luisa de Austria, la tachara de porcheria tedesca. ¿Acaso habría sido diferente la reacción de George W. Bush frente a una obra semejante representada una semana después del 11 de septiembre?
Mozart no sólo propuso un teatro catártico comparable a la tragedia griega; también rompió con todas las reglas de la ópera seria. En ella disecciona a los personajes con un bisturí, como en las tragedias de Jean Racine. Mozart escribió ensembles y arias acompañadas de orquestaciones que catapultaron a la ópera al siglo XIX definitivamente: después sólo podían seguirle Fidelio, Tristan und Isolde o Falstaff.
La producción de Ursel y Karl-Ernst Herrmann me ha seguido de Bruselas a Salzburgo, París y ahora Madrid. Es un trabajo que expresa mis convicciones: una singular admiración por la última ópera de Mozart, la posibilidad de sacar a la ópera de sus clichés y mostrar la actualidad de esta obra sin negar la tradición”.
[Gerard Mortier]
FICHA
AUTOR DEL TEXTO: Pietro Metastasio, adaptado por Caterino Mazzolà.
DIRECTOR MUSICAL: Thomas Hengelbrock / Peter Tilling (día 29).
DIRECTOR DE ESCENA: Ursel Herrmann, Karl-Ernst Herrmann.
ESCENÓGRAFO, FIGURINISTA E ILUMINADOR: Karl-Ernst Herrmann.
CANTANTES: Yann Beuron, Amanda Majewski, María Virginia Savastano, Kate Aldrich, Serena Malfi y Guido Loconsolo.
ORQUESTA: Titular del Teatro Real (Sinfónica de Madrid).
CORO: Titular del Teatro Real (Intermezzo); director: Andrés Máspero.
PRODUCCIÓN: Festival de Salzburgo.
[Teatro Real]

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