El término industria cultural se refiere a aquellas industrias que combinan la creación, la producción y la comercialización de contenidos creativos que sean intangibles y de naturaleza cultural.
Las industrias culturales incluyen generalmente los sectores editorial, multimedia, audiovisual, fonográfico, producciones cinematográficas, artesanía y diseño.
El término industria creativa supone un conjunto más amplio de actividades que incluye a las industrias culturales más toda producción artística o cultural, ya sean espectáculos o bienes producidos individualmente.
Las industrias creativas son aquellas en las que el producto o servicio contiene un elemento artístico o creativo substancial e incluye sectores como la arquitectura y publicidad.
La cadena de valor que caracteriza a las actividades propias de la Industria Creativo Cultural sigue el siguiente esquema general:
En la cadena de valor representada, son destacables las siguientes peculiaridades:
Las industrias creativas han sido consideradas como industrias "marginales" durante mucho tiempo, aunque durante la última década se han constituido cada vez más, como un componente importante de las economías de muchos países.
El hecho de que estas industrias no hayan tenido consideración importante, ha propiciado la falta de análisis, estadísticas y estudios sobre la relación entre las
industrias creativas y el desarrollo económico, por lo que es muy difícil encontrar datos históricos de la evolución de la Industria Creativo Cultural, no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional.
La UNESCO es la única organización intergubernamental consagrada a la cultura y, por tanto, ocupa un lugar central en el desarrollo efectivo de metodologías y estadísticas a nivel internacional.
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